Las Quemaduras
El Cuidado de las Heridas en el Hogar
Cómo cuidar de las heridas de su hijo en el hogar:
Su hijo puede regresar a casa con superficies de piel sin cicatrizar y que aún requieren cambios de vendas. Se le enseñará a cambiar los apósitos antes de que abandone el hospital. No es necesario que conserve un entorno estéril para el cambio de apósitos, pero sí que la zona donde lo realice esté tan limpia como sea posible. Quien realice los cambios de apósitos debe:
- Lavarse las manos antes y después
de cambiar los apósitos.
- Tener preparados y abiertos los
nuevos apósitos antes de retirar los viejos.
- Utilizar agua tibia al bañar
al niño (asegúrese de que la temperatura
de su termo tanque está regulada a menos de 49ºC (120ºF) para
evitar que accidentalmente salga agua demasiado caliente).
- Higienice la piel quemada con suavidad.
Si los cambios de apósitos resultan extremadamente dolorosos para su hijo podría pedir a su médico un analgésico.
La piel nueva sobre la zona de la quemadura es más sensible que la piel del resto del cuerpo. Para proteger la piel de su hijo, asegúrese de que el niño:
- Use ropa
cómoda.
- Evite los
traumatismos físicos.
- Evite
la exposición al sol cuanto sea posible. Use ropa, sombreros y protector
solar (con factor de protección solar [FPS] 15 o superior) si se expone
al sol. Incluso por una exposición breve, la piel que está curando
puede quemarse por el sol con facilidad.
- No se exponga al clima frío. Las zonas de quemaduras en proceso de curación también son sensibles al frío.
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